La Vida es un gran Casino

En la actualidad, hay muchas teorías acerca de que es la vida, porqué la vivimos y como deberíamos vivirla, una de estas tantas teorías es que la vida es como un juego de azar, juegos que se encuentran en un mismo lugar: los casinos, en los que las personas apuestan lo que quieren y según las cartas del “destino” o “cuanta suerte tenga”, la persona gana o pierde para ciertas situaciones o juegos.

Hay quienes creen que, para vivir una vida plena, hay que actuar como si se estuviese en un casino: apostando constantemente, por ejemplo, planteamos varias situaciones para efectos prácticos. Mientras lee este artículo, piense qué haría usted en cada uno de los momentos propuestos si lo viviera en un casino (o en su vida real) .

  • El apostador se encuentra en grandes condiciones para realizar su apuesta, es decir, cuenta con los recursos, bien sea sentimentales, morales, financieros o éticos para hacer lo que desea, el juego ofrecido por la vida es básicamente algo seguro, por lo que la situación es de bajo riesgo.
  • Esta situación es algo mas arriesgada, a quien se le da la oportunidad de ganar, cuenta con lo necesario para apostar, pero en este caso, la situación no es tan segura en cuanto a probabilidades de ganar se refiere, dicho de otra forma, las posibilidades de ganar o perder en el juego son las mismas.
  • Esta vez, la apuesta no es nada segura, el riesgo es bastante alto, quien a se le ofrece la apuesta cuenta con los recursos.
  • La situación cuatro es todas las situaciones anteriores, solo que con una pequeña modificación: para este suceso, el jugador no cuenta con los recursos.

En los casinos, las oportunidades son bastante similares a las que da la vida, por lo que podemos hacer una extrapolación entre estas. A veces, tanto en la vida, como en los casinos se presentan oportunidades únicas e inigualables que necesitan ser pensadas con cabeza fría y, posterior a esto, ejecutar el plan desarrollado, y no al calor del momento. Sin embargo, en otras situaciones, puede que la apuesta sea de alto riesgo y que la persona no cuente con los recursos necesarios para apostar, pero tampoco se da a la tarea de buscar esos recursos por otros medios, y no se habla solo del caso financiero, sino también de recursos emocionales o físicos, a veces, hay instantes así en la vida de todos, y lo que se necesita es tener un poco de “valor y dar ese salto al vacío”. Aun así, hay quienes apuestan y ganan, como hay a quienes les sucede todo lo contrario, es decir, apuestan y pierden, pero la idea no es esta, a lo que invita este articulo es a realizar apuestas inteligentes, en las que la persona se sienta cómoda y vea su vida como un gran casino, en el que apuesta y recibe algo a cambio.

Pensar también el casino como la vida personal ayuda a enfocarse un poco mas en el lugar y el presente, si quien se encuentra en un casino pone todos sus sentidos a disposición del juego, se le hará mas divertido el momento, y por tanto, encontrará la felicidad en los juegos de azar, hasta el punto en que aprenda cuando es oportuno o no “ganar el doble o nada”.