El bingo un juego con magia

Asirios, Sumerios, Barbaros y Romanos se quieren adjudicar el origen del juego del bingo, pero a raíz de muchos indicios es Italia quien más se acerca a la tipología de este juego. En el siglo XVI se utilizaba como una forma de lotería para determinar quién pagaba los impuestos, luego se implementó en Alemania como parte de un programa educativo en los colegios y fue hasta 1929 que llego a Atlanta, como forma de diversión y entretenimiento.

También existen muchas dudas sobre el origen del nombre que se conoce en la actualidad, pero la historia cuenta que en vez de gritar “Beano”; como se cantaba en Italia cuando se completaba el juego; un amigo del fabricante de juguetes o una señora que participaba en una partida, grito “Bingo”; al acabar el juego; haciendo que Edwin S. Lowe; vendedor y creador de juguetes; adaptara este nombre para su versión del juego. Cuando se necesitó dimensionar el bingo en mayor escala se contó con la ayuda de un matemático de Culumbia para perfeccionar el esquema de probabilidades, desbordando la cantidad de jugadores en todo el mundo.

Esencia de la magia del bingo:

El bingo le ha dado la vuelta al mundo convirtiéndose en parte de la cultura de los pueblos, tanto es así que se utiliza como parte de las iniciativas para recoger fondos para las iglesias, colegios, instituciones y causas altruistas de todo el planeta.

En la actualidad la tecnología ha llevado al bingo a renovarse y posicionarse como una de las alternativas de diversión con más magia en los juegos de azar, ya que los visitantes del ciberespacio quieren ampliar sus horizontes con nuevas modalidades de juego, utilizando las plataformas virtuales de los casinos en línea en cualquier momento del día. También es posible encontrar dispositivos electrónicos que han modernizado la dinámica del juego presencial, sin perder en ningún momento su esencia y fascinación.

La magia del juego de bingo se crea cuando coinciden los números que salen en las bolas numeradas con los números de la tabla, haciendo que cuando se logre completar la tabla, el participante grite BINGO y gane el mejor premio.

Clases de Bingo:

Las clases de bingo más populares son dos y se juegan de la misma manera. Su variación radica en el número de bolas y cartones que se utilizan, veamos:

  • Bingo de 75 bolas: En este juego cada cartón contiene 24 números marcados con cinco columnas y cinco filas, donde la casilla central está en blanco y existe la posibilidad de 75 bolas para marcar. La columna B, alberga los números aleatorios entre el 1- 15; la I, lleva los números aleatorios entre el 16-30; La N, muestra los números aleatorios entre el 31-45; la G, los números entre 46-60 y la O, va desde 61-75. El juego básico consiste en llenar toda la tabla para cantar Bingo.
  • Bingo de 90 bolas: las tablas están formadas por 3 filas y 9 columnas con números que van del 1 al 90, donde solo nueve columnas incluyen un numero aleatorio, las demás casillas están en blanco. La forma básica de juego consiste en llenar una de las tres líneas y cantar” línea” o llenar toda la tabla y cantar “bingo”.

Recomendaciones al jugar Bingo:

A pesar de ser un juego netamente de azar, los jugadores han tratado de buscar estrategias para lograr alcanzar mayor número de aciertos o disminuir las rachas de perdida que los alejan de la diversión. Veamos algunas pautas a seguir para disfrutar del juego:

  • Conocer las reglas del juego es muy importante.
  • Determinar el monto máximo que se va a jugar y respetarlo.
  • Ser prudentes con el número de tablas que se incluyen en el juego.
  • Recordar que la probabilidad de acertar cada número es de 1/75 si juega bingo de 75 bolas o 1/90 si juega a noventa bolas, eso puede hacer la diferencia.
  • Mantenerse calmado y recordar que el bingo es para divertirse.
  • Saber determinar el momento apropiado para retirarse.
  • Jugar en salas poco concurridas, puede ser una táctica valedera para ganar.
  • Sobretodo disfrutar la experiencia de participar en un juego que incluye mucha magia.