El casino, todo un negocio

En Perú, la industria del entretenimiento goza de los beneficios de la libre empresa, esto, los hace responsables de autorregularse; no es desconocido que, el abuso en las bebidas alcohólicas y el tabaco, afectan la salud y ponen en peligro la vida de las personas asiduas a estos lugares y, que en algunas oportunidades terminan siendo afectados por estos vicios.

La industria de los juegos de azar se ha expandido en el país y son generadoras de grandes ganancias para los socios e inversionistas. Son parte importante de hoteles y grandes centros turísticos que se han consolidado y llaman la atención de propios y visitantes que llegan para tentar a la suerte.

Los casinos están abiertos en algunos casos hasta 24 horas, allí, gran cantidad de personas invierten su tiempo y dinero en las mesas y las máquinas tragamonedas, movidos por el deseo, siempre creciente, de vivir la emoción de ganar o el atractivo lujo del casino, la buena atención y el inigualable ambiente que se vive en el lugar.

Así mismo, el lucrativo negocio de los casinos es de los sectores más fiscalizados en Perú, y es el sector que más empresas, legalmente conformadas, tiene; por ende, el que más impuestos paga.

El estado no promueve esta actividad, pero, tampoco la prohíbe. Hay un gran desconocimiento de la industria de los casinos en Perú. En la actualidad, la industria de los casinos mantiene un bajo perfil para no atraer la atención de sus detractores, entre tanto se consolida y le reporta al estado un monto importante en impuestos que benefician a las municipalidades, al distrito, al deporte y al ministerio.

En Perú, el MINCETUR (Ministerio de Comercio Exterior y Turismo), se encarga de promover Políticas de Juego Responsable, para ayudar de esta forma a las personas susceptibles de perder el control sobre el juego y las apuestas, para que encuentren el apoyo, la ayuda y entrenamiento necesarios, para evitar caer en la ludopatía. La responsabilidad es lo primordial en los momentos de ocio y entretenimiento.

A través del MINCETUR, se tiene el control total sobre la industria de los casinos, tanto presenciales como virtuales. A pesar de que no es fácil ejercer control sobre los casinos virtuales, el gobierno peruano pone todo su empeño para mantener una constante vigilancia y evitar que personas inescrupulosas ingresen al mercado e incumplan con los reglamentos instituidos por ley.

Los juegos de casino están gravados con un impuesto del 12% sobre las utilidades netas. A la municipalidad donde está ubicada la sala de juego se adjudica un 30%, a la municipalidad distrital le es adjudicado otro 30%; el Instituto Peruano del Deporte recibe un 10%; MINCETUR recibe un 15% y al tesoro público un 15%.

La DGJCMT (Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas) tiene asignado un presupuesto que asciende al 4% del impuesto que pagan los casinos y casas de juego. Dirección que realiza una excelente fiscalización y control sobre la industria de los casinos.