El dominó más que juego y diversión

El dominó es jugado por millones de personas en todo el mundo, y aunque no sea claro su origen, para algunos historiadores fueron los griegos, otros afirman que los hebreos. En el Museo Nacional de Bagdad, puede admirarse un juego muy similar, fabricado en hueso, que data del año 2450 a. C. el dominó procede de juegos antiguos que han evolucionado; el dominó actual tiene sus inicios en China, hace unos 1500 años, se jugaba de manera similar a la actual. Los historiadores lo han relacionado con los dados, ya que sus posibles combinaciones eran representadas por sus fichas. En el siglo XVIII llega el dominó a Europa.

El dominó ha tenido una evolución intensa. En cada región del mundo han creado una modalidad y forma de juego y reglas para jugarlo; en la actualidad se conocen más de 50 formas de jugar dominó.

Hoy es un juego tan popular que se celebran pequeños concursos a nivel regional y campeonatos mundiales, representados por una Federación Internacional de Dominó.

En la actualidad, el dominó consta de 28 fichas, cuya cara frontal está dividida en dos partes con un grabado, en puntos, de uno a seis o ninguno, en diferentes combinaciones.

Para iniciar el juego se colocan todas las fichas en una mesa con la cara hacia abajo, cada uno de los jugadores tomará una ficha; quien obtiene la ficha mayor comienza la partida.

Después de mezclar las fichas cada jugador tomará la cantidad que corresponde de forma equitativa. Quien abre el juego colocará una ficha, boca arriba en el centro de la mesa y el jugador a su izquierda pondrá una ficha que concuerde con alguna de las caras de la ficha expuesta. La ficha se puede añadir al final o al inicio de las fichas colocadas en la mesa. Si el jugador de turno no tiene una que corresponda, deberá ceder el turno al siguiente jugador. Ganará la partida de dominó el jugador que primero termine todas sus fichas, en caso de que se cierre el juego y todos tengan fichas, se sumará el valor de las mismas y ganará el jugador con menos puntos.

El dominó en su versión original era jugado por dos parejas, en otras versiones se requiere de un mínimo de dos jugadores para una partida.

Los juegos de mesa han sido catalogados por los educadores, terapeutas y psicólogos como una herramienta pedagógica, ya que, estimula la motricidad, incentiva la memoria y en el desarrollo de habilidades matemáticas y aumenta el nivel cognitivo en los niños; ayuda a fomentar la integración familiar generando momentos de esparcimiento y diversión.