El Jogo do Bicho: La lotería de animales.

El Juego del animal o Jogo do Bicho como es conocido en Brasil es considerada una de las loterías ilegales más destacadas del mundo, ya que a sus 126 años ha tenido que enfrentar grandes conflictos y controvertir leyes para seguir a flote en un país donde la legitimidad de los juegos de azar no se encuentra entre los afectos de muchos de sus gobernantes, a pesar de la acogida masiva de sus habitantes.

El Jogo do Bicho o lotería de animales tiene sus inicios en el año 1892, cuando el zoológico de Rio de janeiro pasaba por un mal momento financiero y su dueño, el carioca Juan Bautista Drummond, ideo un juego para atraer a más público, que consistía en apostar por la figura correcta de los 25 animales del lugar que estaba depositada en una caja de madera a la entrada al zoológico, de tal forma que el visitante que coincidía podía ganar hasta 20 veces el valor de la entrada al final del día, esto hizo que el juego ganara gran popularidad  y aceptación en el zoológico y fuera de él.

La popularidad y la legalidad del Jogo do Bicho

El primer sorteo se este juego se realizó en julio del año 1892 con el avestruz como animal del sorteo. El Jogo do Bicho rápidamente logro un alto rating de popularidad y salió del zoológico; después de ser vetado por disturbios entre los apostadores; para viajar por todo Brasil con los loteros o bicheiros, de esta forma se difundo el juego que en el año 1941 fuera de ser ilegal, se incluyó en la ley de contraversiones penales, sin embargo las leyes estatales no han podido derrotarlo, ya que los brasileros ven esta lotería como una institución que refleja la cultura de su pueblo y que además paga con su recaudación el riesgo de ser encarcelado.

A pesar de que en marzo pasado se rechazó el proyecto de ley que legaliza  los juegos de azar en Brasil, se debe destacar que en la última década los gobernantes  le ha apostado a la reglamentación y legalización de los juegos de azar; donde se pueden incluir las máquinas tragamonedas, los video bingos, las apuestas deportivas y el Jogo do Bicho; ya que han analizado y debatido en la cámara y el senado la importancia de recaudar impuestos, dinamizar la economía, generar nuevas fuentes de empleo, incrementar el turismo y regular el sector del juego en beneficio del país, pero también han estudiado el impacto social de la legalidad del juego.

Los datos estadísticos reflejan que el tradicional Jogo do Bicho llega a más de 20 millones de jugadores en un día, cifra  en la cual se apoyan los proponentes de la legalización del juego, ya que muestra que el juego ilegal en Brasil le está quitando la posibilidad al país de recibir en las arcas del estado los impuestos que genera este sector, que si se legaliza en forma controlada y vigilada podría generar generosos recursos que pueden ser encausados a obras sociales que incluyen la salud y la protección de niños y ancianos en estado de vulnerabilidad del país.