El mercado negro del juego se reinventa para ganarle a los controles estatales

La industria del entretenimiento, los casinos y los juegos de azar se han convertido en un peldaño económico importante en los países de Latinoamérica, ya que los réditos que el gobierno recibe cada año por este concepto se han incrementado notoriamente en los últimos años. Sin embargo, estudios recientes hechos por expertos en el tema muestran que, a pesar de los controles estatales, las cifras que el mercado negro de las apuestas presenta anualmente, superan los recursos que se reflejan en el juego legal, convirtiéndose en un flagelo que le hace daño a la inversión social de los países de la región.

El mercado negro de las apuestas opaca la legalidad

En los últimos años los gobiernos latinoamericanos y las casas de juego le han apostado a un juego limpio y a la legalidad con acciones que van desde campañas hasta sanciones, buscando desalentar a estos agentes nocivos para la industria, pero se han presentado vacíos legales que han favorecido al mercado negro del juego, permitiéndoles que se reinventen de tal forma que les ganen a los controles establecidos por las autoridades competentes de cada país.

El chance es considerado uno de los juegos de azar que más se prestan para la ilegalidad, ya que el jugador indica el valor de la apuesta que va asociada a el número de su preferencia; de tal modo que se gana cuando coincidan con el premio de la lotería del día; en un formulario oficial en forma electrónica o manual, lo que da paso al mercado negro de aprovechar el bajo control.

Las emblemáticas máquinas tragamonedas son un desangre para las arcas del gobierno de la región, ya que a pesar de que se hallan establecido controles en las principales ciudades, estos icónicos artefactos han acompañado a los seres humanos hasta los más lejanos rincones, convirtiéndose en parte integral de los bares, hoteles y cafetines más remotos, donde es difícil el control gubernamental y una fuente de ingresos para el mercado negro.

Las plataformas de juego online cuentan con gran acogida en Latinoamérica, ya que ofrecen una gran variedad de oportunidades de juegos convencionales de casino, videojuegos y apuestas deportivas, que dan paso a un crecimiento potencial de la industria, sin embargo, las regulaciones a los juegos online son en la actualidad muy incipientes, favoreciendo las malas intenciones del mercado negro.

La legalidad de los juegos de suerte y azar llevan anexo un componente tributario importante para cada nación, que se convierte en beneficios sociales dirigidos al sector de la salud, educación e investigación, por tanto, el mercado negro al evadir las tasas impositivas y las normas, le quita al erario del estado ingresos importantes  por concepto de derechos de explotación, licencias y pagos de gravámenes definidos por la legislación de cada país, haciendo más difícil el recaudo que fortalece el régimen subsidiario.

A pesar de este panorama en la región existen grandes avances con respecto a la legalidad, ya que se ha trabajado de la mano de agentes gubernamentales y las casas de juego tanto presenciales como online para ofrecer a los jugadores un mundo de juego y diversión bajo estándares de legitimidad, protección y juego responsable, al tiempo que los dineros que corresponden a la nación se encausen como debe ser.