La actividad cerebral mejora con los juegos de azar.

En la actualidad la tecnología ofrece una amplia variedad de aparatos: teléfonos inteligentes, computadoras, calculadoras, dispositivos móviles que facilitan los cálculos matemáticos, las comunicaciones y ayudan a resolver los problemas de la vida diaria, de tal forma que retan al hombre a encontrar otras opciones que le permitan estimular las funciones cognitivas, la concentración y la memoria. Una de las alterativas para ello, la ofrecen los casinos y los juegos de azar.

Los juegos de azar generan en los jugadores inquietudes que los motivan a desarrollar habilidades tales como las estadísticas y el reconocimiento de patrones de probabilidad, que estimulan la concentración y mejoran las conexiones neuronales que despiertan interés, motivación y una emoción que suministran grandes cantidades de dopamina, llevándolos a un estado de felicidad y mejorando su estado mental.

La capacidad y la fortaleza cerebral aumentan cuando se experimentan cosas nuevas, con la lectura, el estudio de un nuevo idioma, los viajes, el reto que ofrecen los juegos de azar como el póker, la ruleta, el blackjack que estimulan la actividad cerebral y pueden prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer.

Las múltiples alternativas que ofrecen los juegos de casino permitirán al jugador desarrollar la memoria y le darán destreza mental, llevándolo a través de retos divertidos y sugestivos a estimular su actividad cerebral, que lo mantienen alerta, entretenido y sano.

Estudios científicos demuestran que es necesario ejercitar la parte física para mantener la masa muscular y la buena salud y ejercitar la mente, para evitar que las funciones cerebrales se debiliten y sea presa fácil de enfermedades neurodegenerativas que terminan afectando también la parte física. Se hace necesario, entonces, mantener un equilibrio entre el cuerpo y la mente realizando ejercicio físico y mental, para que la calidad de vida se mantenga en el tiempo.

Los juegos de azar que ofrecen los casinos, se basan en probabilidades matemáticas, que llevan al jugador a interesarse en analizar y realizar cálculos, probabilidades y estadísticas que le permitan ganar y mantener la posibilidad de seguir jugando por más tiempo.  Siempre y cuando se mantenga un control adecuado sobre las emisiones, para no tomar malas decisiones que generen depresión, ansiedad o angustia, el juego es una alternativa sana de ocio y diversión que permite la estimulación cerebral.

Los resultados de los juegos de azar dependen únicamente de la suerte, es necesario entonces, actuar con cautela para no caer en patologías que afecten negativamente la actividad cerebral y terminen perturbando la vida familiar, social, laboral y emocional.