Las supersticiones y los juegos de azar

Todo el mundo desea tener buena suerte por lo menos una vez en su vida y obtener fortuna por medio de los juegos de azar. Las personas tienen muchas supersticiones y creencias que aplican constantemente en sus visitas al casino. Cada cultura ha generado sus propias creencias y a la hora de apostar todas son válidas y meritorias, algunas muy efectivas y alientan a los jugadores a seguirlas practicando y compartiendo para que la suerte los cobije.

Para los asiáticos, por ejemplo, el color rojo es sinónimo de suerte, abundancia y prosperidad. Es por ello que, en China, los jugadores llevan puesto algo rojo cuando van a visitar el casino. Incluso en Macao, capital del azar, en los hoteles es común encontrar habitaciones rojas para propiciar la buena suerte en sus huéspedes.

Otra de las supersticiones con mucha popularidad entre los asiáticos y que tiene mucha relación con la circulación de la energía, es que no deben cruzarse las piernas durante un juego de cartas, ya sea de póker o blackjack porque se corta la buena suerte. Por el contrario, cuando se cruzan los dedos la buena suerte estará de nuestro lado.

Las prendas de vestir sirven como amuletos de buena suerte. Llevar puesta una misma prenda siempre que se visita el casino, hace que se recargue de la energía necesaria para mantener de nuestro lado a la suerte.

Algo que no debe hacerse para no “espantar” a la suerte es cantar, silbar o hacer ruidos fuertes. La tranquilidad y el optimismo mantienen a la diosa de la fortuna sentada a nuestro lado y, para mantener la buena “racha” no debe levantarse, alejarse o mirar en otra dirección.

Existen muchos amuletos reconocidos mundialmente: la pata de conejo, la herradura, la cruz de Cuernavaca, el trébol de cuatro hojas. Y otros que son personalizados y creados específicamente con este fin: anillos u objetos personales utilizados como parte del ornamento personal y que muchas veces son grabados con inscripciones especialmente dictadas para tal fin.

También hay cosas o acciones que atraen la mala suerte y que se tienen que evitar a toda costa: romper un espejo, cruzarse en el camino de un gato negro o pasar debajo de una escalera; durante un juego no se pueden dejar caer las cartas, no debe prestarse dinero, ni contar las ganancias.

Hasta los números pueden proveer buena suerte: en casi todo el mundo es conocido que el número siete es portador de alegría, prosperidad y buena suerte. Contrario ocurre con el número 13, para los asiáticos, atrae la mala suerte y es portador de malas noticias.

Sin embargo, hay que recordar siempre que las creencias y supersticiones nunca garantizan que se tendrá éxito siempre que se visita el casino o cuando se realizan apuestas relacionadas con el azar. Es por ello que se debe jugar siempre de forma responsable, confiando en las habilidades propias y teniendo la certeza de que el capricho del azar será siempre difícil de predecir.