Los juegos de azar son para la diversión

El gusto por los juegos de azar nace con la aparición del ser humano. Y no tiene nada de malo, forma parte de una actividad recreativa, es entretenido y puede unir a las personas mientras comparten momentos de esparcimiento y diversión.

Sin embargo, el abuso y la falta de conciencia lleva a las personas a caer fácilmente en excesos, sin considerar que la mesura puede formar parte de vivir muy bien. Pese a que se realizan campañas, es complicado corregir situaciones que atentan contra la salud mental de los aficionados al juego.

La afición desbordada de algunos por los juegos de azar, puede llegar a convertirse en adicción, cuando se pierde la mesura y las emociones irracionales toman el control, la pasión por el juego y las apuestas deja de ser sano.

Los juegos de azar son una bella forma de diversión, cuando se convierten en una forma de vida se distorsiona el concepto y pasa a causar trastornos que afectan no sólo a la persona, también dañan a la familia y a la sociedad.

Son muchas las causas que pueden llevar a la adicción por los juegos de azar:

  • El fácil acceso.
  • La soledad y la depresión.
  • El deseo de obtener “dinero fácil”
  • Escapar de la realidad.
  • Problemas de ansiedad.
  • El alcoholismo y la drogadicción.

Las personas que presentan adicción al juego, muestran algunas características que pueden ser una señal de alarma. Estas actitudes pueden servir para reconocer cuándo una persona ha caído en esta situación:

  • Gasta más de lo que le permite su economía.
  • Pierde el sentido del tiempo cuando está jugando.
  • Dice tener la fórmula para ganar en los juegos de azar.
  • Apuesta para recuperarse de sus pérdidas en el juego.
  • No acepta que el juego está afectando su entorno familiar y laboral.
  • Miente sobre la cantidad de dinero que gasta en las apuestas.

Es necesario que los operadores de casino responsables y las entidades públicas tomen cartas en el asunto y ataque de forma efectiva, el problema que causa la falta de control e implementen medidas preventivas para evitar que la ludopatía afecte de manera descontrolada, sobre todo, a los jóvenes que se han convertido en el objetivo de casas de juego sin responsabilidad.  Para ello se puede:

  • Evitar la publicidad exagerada.
  • Establecer códigos de responsabilidad para los establecimientos de juegos de azar y apuestas.
  • Imponer límite a las apuestas.

La ludopatía es una enfermedad y, por lo tanto, requiere de ayuda profesional.

Si los juegos de azar se toman como una forma de entretenimiento, y se conocen los principios que los rigen, se pueden vivir momentos inolvidables.