Una mirada científica a los juegos de azar

El azar es una palabra que denota el desconocimiento de las razones exactas por las cuales se genera un acontecimiento en el cual el ser humano no posee el control, es decir que cuando no estamos seguros de porque suceden las cosas el hombre le otorga atributos al azar para que se encargue de lo desconocido. Sin embargo, los científicos han tratado de buscar premisas que describan en forma científica como el azar se comporta como un agente que asume el control de los hechos en los cuales el hombre se siente imposibilitado de predecir lo que realmente va a suceder.

Los científicos y filósofos de la antigüedad como Planck, Einstein, Schrödinger y Bohr, entre muchos otros, trataron por medio de los estudios científicos sobre los fenómenos naturales de dar una respuesta seria al azar y a las implicaciones de este en la ciencia y en la cotidianidad.

La ciencia y los juegos de zar

Los investigadores se han apoyado en la mecánica cuántica y la metafísica para tratar de darle una explicación lógica al azar y para ello han creado el mundo de la aleatoriedad y las probabilidades.

La ciencia en el jugo de dados: En el renacimiento un médico italiano, estudioso del azar, llamado Gerolomo Cardano, hablo de como explorar los eventos posibles en los resultados de los dados, ya que a través de la observación determino que a pesar de que al lanzar dos dados pueden caer en 36 formas diferentes, en solo una oportunidad coinciden las caras del número seis de ambos dados. Esto dio paso a la teoría de las probabilidades y a que los jugadores de dados estudiaran las posibilidades al participar en el juego, buscando la forma de obtener la ventaja ganadora.

La ciencia influye en los resultados de la ruleta: Karl Pearson; científico y pensador británico; estudio la aleatoriedad de la ruleta y sus resultados estadísticos por largo tiempo buscando el patrón exacto que define la repetición del numero correcto en el cual se acierta, sin embargo, tuvo algunas dificultades técnicas, ya que los datos los tomaba de un periódico local que no reflejaba fielmente los resultados del casino. A pesar de ello determino la aleatoriedad de los números en la estadística y la probabilidad de repetición en un determinado tiempo, de tal forma que creo una técnica que otorga ventaja a los amantes de este juego.

La ciencia de lanzar monedas: Adivinar si al lanzar una moneda cae cara o cruz se convirtió en un experimento científico cuando los matemáticos Pierre de Fermat y Blaise Pascal quisieron resolver un problema de puntos con la teoría del Valor Esperado, que define el promedio de veces que se logra acertar en un número determinado de oportunidades. Esta teoría se encuentra vigente y dio paso a concepto de utilidad con la lotería de San Petersburgo cuando el matemático Daniel Bernouilli, le dio respuesta al siguiente interrogante: ¿cuánto estaría usted dispuesto a pagar para jugar a acertar un número?, ya que arriesgar en la posibilidad de ganar fuertes sumas de dinero es más probable para aquellas personas que poseen solvencia económica.

El póker complica la ciencia: John von Neumann, matemático húngaro, analizo el juego de una forma matemática, buscando estrategias para ganar, sin embargo, encontró que era complicado establecer al tiempo cuales eran las acciones de los demás oponentes, por eso para contrarrestar esta desventaja creo la Teoría de Juegos, donde analiza las estrategias matemáticas y las posibles decisiones de los oponentes en una mesa de póker, logrando salir ganador en un número mayor de partidas. Esta teoría ha sido parte de la estrategia de los mejores jugadores de póker, pero también se ha utilizado como una herramienta aplicativa a la economía, la ciencia, la inteligencia artificial y el estudio evolutivo del ser humano.