Videojuegos: Afición o Adicción

La era digital, la tecnología, las redes sociales, la competitividad y la necesidad imperiosa de los seres humanos de cosas nuevas, ha permitido que mejore la calidad de vida, la educación, la parte laboral y la socialización, al tiempo que aumente la diversión y se genere mayor conectividad a nivel global. Sin embargo, el uso indebido de los videojuegos ha hecho que recientemente la OMS; Organización Mundial de la Salud; logre que le otorguen oficialmente el carácter de enfermedad mental a la adicción a los videojuegos, lo que se convierte en un problema de salud pública que afecta tanto a la industria como a la sociedad.

Rescatando los beneficios de los videojuegos

No es novedad reconocer que el mal uso y el exceso en cualquier circunstancia de la vida trae implícito la posibilidad de generar consecuencias indeseadas, pero, también es necesario rescatar los beneficios que la afición consiente de los videojuegos puede tener en la parte intelectual, social y motivacional de cada individuo, veamos:

  • Participar en juegos de video por periodos cortos de 30 a 1 hora por día, estimulan positivamente las zonas del cerebro encargados de desarrollar la memoria, la estrategia y la planeación.
  • Los videojuegos en forma moderada desarrollan habilidades como la creatividad, el rendimiento mental, la precisión y la velocidad en la toma de decisiones.
  • Superar los niveles de los videojuegos ayuda al individuo a aumentar la capacidad de atención y la solución de problemas en la vida real.
  • Los videojuegos son una fuente de diversión, socialización y entretenimiento, al tiempo que sirve como terapia contra el estrés diario.
  • Practicar juegos de video ayuda a las personas con enfermedades degenerativas como el alzhéimer a contrarrestar la enfermedad, ya que estimula los impulsos eléctricos del cerebro

Pasando de afición a adicción de los videojuegos

Existe una línea fina entre afición y adicción, por eso la industria de los videojuegos, la OMS, los estamentos gubernamentales y los terapeutas exhortan a los amantes de los juegos de videos, los educadores y los padres de familia a estar atentos a los comportamientos tanto de niños, jóvenes y adultos, que se puedan marcar como una señal de un trastorno mental derivado de la actividad.

Los psicólogos anotan algunos patrones de comportamientos, dignos de evaluar, veamos:

  • Perder el control sobre el tiempo que se invierte en los videojuegos, perturbando el patrón de los compromisos y actividades habituales.
  • La irritabilidad, la negación y la falta de responsabilidad demuestran un impacto real de los videojuegos sobre el individuo.
  • La necesidad compulsiva de jugar genera ansiedad, pérdida de apetito, trastornos de sueño, al igual que problemas sociales y familiares.
  • Superar el límite de 30 horas de juego a la semana indican una adicción, ya que refleja que la vida productiva y social esta desplazada por los videojuegos.
  • Se adquiere una afición desacerbada por los videojuegos que los lleva a tener problemas financieros, mentir y muchas veces robar, para conseguir los dispositivos y mantener su nivel de juego.

La determinación de la OMS ha tenido muchos contradictores, sin embargo, las casas de juego y los estamentos gubernamentales están trabajando en forma conjunta en campañas educativas para que Los amantes de los videojuegos reconozcan las bondades de esta práctica en el individuo y la sociedad, al tiempo que se fortalezcan los controles parentales de modo que se debilite la posibilidad latente de convertir a los aficionados en adictos.